Estamos en Play Off
Se tenía que hacer y se hizo. Los Broncos derrotaron a los Chiefs y jugaran la ronda de Wild Card contra los Buffalo Bills el próximo fin de semana. Mas allá de lo que suceda en ese partido, la temporada de Denver es un éxito difícilmente predecible. Es cierto, como dije en la entrada anterior, que las temporadas por debajo de sus expectativas de Miami o Cicinatti, han contribuido a que esto suceda, así son las temporadas de cualquier liga de cualquier deporte alrededor del mundo, el equipo rival también juega, y gana el mejor, si tu tardas mucho en empezar a ser el mejor, los demás te comen la tostada. Muchos lamentan no ver en play off a Joe Burrow, por encima de un novato como Bo Nix, pero como también explicaba en el post previo, es cuestión de relato, y en este caso, es muy fácilmente manipulable, mejor ver contra el gran ataque capitaneado por Josh Allen, a la defensa top de Broncos, que al descalzaperros infame de Bengals, relato señores, es que es una liga de quarterbacks, pues precisamente por eso, mejor ver al MVP exigido y teniendo que mostrar su mejor versión, que abusando de un grupo de amigos sin alma. En cualquier caso, en una liga como la NFL, llega el que se lo gana, y el enfrentamiento entre el seed dos y el siete, por lo general tiene un favorito claro, así que tu puedes vender el relato como quieras, pero lo normal sería ver a Bills en la siguiente ronda, fuera quien fuese su rival. Pero hoy, aquí y recién desenvuelto el treinta y ocho a cero que me habían dejado los reyes debajo del árbol esta mañana, yo me pido soñar, me niego a ser realista, por lo menos hoy, quiero pasar todo el día, como mi hija de quince meses cuando ha llegado al salón y lo encontrado lleno de cajas con papel de colores. Quiero flipar como hace ocho años que no flipo.
Pero esto va de football, y el partido de hoy me ha dejado un pensamiento que no para de dar vueltas por mi cabeza. Treinta y ocho a cero, vale que los Chiefs no se jugaban nada, que tenían su seed uno asegurado, vale que estaban trece titulares inactivos, y por su supuesto en esas, si no llegamos a ganar es para matarnos, para estar bien cabreado, es más, si no eres capaz de dominar y ganar cómodamente, no te mereces el puesto de play offs, en este caso Broncos ha hecho lo suyo. Pero y Kansas, que lectura sacas de no presentarte a jugar en un duelo divisional, vale, el seed uno está asegurado y eso es lo que cuenta, pero la NFL es una liga de pulgadas, y cada pulgada que pierdes, afecta, no solo a esta temporada, si no también, a la planificación de la que viene, porque un duelo divisional en el que puedes sacar a tu rival de postemporada, no es tan baladí, no te digo que no pongas a descansar a los titulares, pero juegues con quien juegues, te presentas a jugar, compites, lo intentas… Un equipo de Andy Reid no tira un juego divisional en ninguna circunstancia, esos jugadores salieron a darlo todo, a intentar ganar, a quitarle la plaza de play off a un rival directo… y si se llevaron a casa un saco, es porque están para eso, es porque esos jugadores, no tienen más. Delo que deduzco, que como la postemporada exija a Kansas a tirar de fondo de armario, ahí no hay nada de lo que tirar, el fondo de armario no ha comparecido en un duelo divisional, no se ha presentado a dejar sin play off a un rival directo. No olvidemos que Chargers, también es equipo de play off. En la próxima agencia libre, dos rivales divisionales van a ser un proyecto atractivo en el que recalar, eso no cuenta la semana que viene, pero si el año que viene, y este es un deporte en el que cada pulgada cuenta siempre, para todo, no comparecer a este partido, no puede tener como escusa, ya estaba todo decidido, eso te vale si pierdes, pero sales a jugar, si pierdes, pero anotas un par de field goals y un touch down, pero cuando se pierde por incomparecencia. Creo que este año Kansas tiene un problema de construcción de plantilla importante, y aunque tiene a los jugadores diferenciales que están cuando cuenta, y te sacan adelante los partidos cuando hay que sacarlos, y eso les hace favoritos absolutos a todo, ojo, porque este año creo que son más vulnerables de lo que han sido en mucho tiempo.
Y para explicar esto, creo que una jugada ejemplifica a la perfección la sensación que tengo. El touch down de Vele, para quien no lo haya visto, lo describo. Nix pasa a la endzone, y dejando a un lado, que el defensa está empujando a Trautman antes de que el balón llegue, que también tiene su lectura, pero no es la que quiero hacer, el ovoide rebota, creo que en la espalda del defensa, y queda vivo dentro de la zona de anotación, otro defensivo de Chiefs se lanza a por la intercepción, y el balón le rebota una pulgada a la izquierda en el antebrazo, la pulgada justa, para que en lugar de caer en sus manos, se eleve y permita al receptor novato de Broncos coger la pelota y anotar. Esa misma pulgada, en todos los demás partidos que ha jugado Kansas, ha caído siempre a su favor, ha significado siempre la victoria, y eso una vez es suerte, pero las muchas decenas que lo hemos visto esta temporada, eso se entrena, eso significa que tienes a los mejores con tu jersey puesto, eso significa que tu entrenador y sus asistentes, saben lo que vale una pulgada y lo inculcan en el vestuario, y que cada miembro del roster lo lleva tatuado en el ADN, y puede no salirte en una jugada, eso es mala suerte, que también existe, pero si llevas esa conciencia por el valor de una pulgada, inculcado en lo mas profundo, no sales a no jugar un duelo divisional con todo. Si los suplentes de Chiefs se llevaron un saco de Mile High, es porque eso es lo que hay.
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